Aulaga ( Ulex Baeticus)
Aulaga, especie Ulex Baeticus.

La aulaga devuelve el brillo a la vida, de modo que la triste desesperación se sustituye con luz y vida, y una nueva visión para entrar en acción y mejorar la situación.

Cuando caminamos por nuestro entorno más o menos natural, aquí en Málaga, es fácil que nosotros mismos o algún acompañante identifique a la Aulaga; esa planta espinosa que nos deja marcados brazos y piernas con arañazos superficiales. Comúnmente nos referimos indistintamente a dos especies que pueblan nuestro matorral, Ulex parviflorus y Ulex baeticus.

Se trata de arbustos espinosos que pueden llegar a alcanzar hasta 1,5 m. de altura. Las ramas presentan pequeños surcos longitudinales en cuyas concavidades encontramos pelos. Las hojas, transformadas en espinas, son mas rígidas y punzantes en U. parviflorus y más numerosas y flexibles en U. baeticus. Esta diferencia morfológica nos va a permitir distinguirlas a cierta distancia, ya que por el número de hojas y su menor rigidez, U. baeticus suele aparecer formando matas achaparradas y globosas. En contacto con ellas, U. baeticus cosquillea la piel, mientras que U. parviflorus araña.

Aulaga, especie Ulex parviflorus.º
Aulaga, especie Ulex parviflorus.

Las flores de ambas presentan una morfología muy reconocible, con 5 pétalos total o parcialmente (en la base) soldados, con un solo plano de simetría, que forman un pétalo superior o posterior, el Estandarte; 2 pétalos laterales, las Alas y 2 inferiores soldados, la Quilla. Esta disposición de la corola, muy común en nuestros campos, “bosques”, e incluso jardines, nos indica su pertenencia a la subfamilia Papilionáceas (familia Leguminosas).

La Aulaga florece en invierno y primavera, desde noviembre a Junio-Julio, según donde se encuentre en altitud y solana, y gracias a su presencia disfrutamos de los primeros amarillos que pintan el paisaje, a los que se va uniendo primero el malva y luego el blanco.

Sabiendo ya que se trata de una leguminosa identificaremos también claramente sus frutos (en legumbre), que son pelosos.

Otra característica interesante, común a la familia, es que estas especies se asocian en simbiosis con bacterias Rhyzobium, que se alojan en nódulos radicales y que pueden fijar el nitrógeno del aire. Esto permite a la Aulaga colonizar suelos pobres ya que la bacteria enriquece el suelo con nitrógeno asimilable. De ahí su presencia característica en suelos empobrecidos.

Su hábitat natural es amplio, estando U. parviflorus presente en la región mediterránea occidental. Desde Cataluña hasta Málaga y Cádiz, con incursiones interiores en Aragón, Jaén o Cuenca. U. baeticus tiene una distribución más selectiva, encontrándose sólo en el sur de la península, en las provincias de Cádiz y Málaga así como en el Noroeste de África.

Como ya hemos comentado, la aulaga forma parte del estrato arbustivo del bosque mediterráneo por excelencia, el encinar. Se cría en matorrales, preferentemente en lugares secos y soleados y sus exigencias de altitud no son muy restrictivas, pudiendo encontrase desde el nivel del mar hasta los 1900 m. de altitud.

Ya que hemos introducido los nombres científicos, decir que parviflorus hace referencia al pequeño tamaño de sus flores respecto a otras especies del género Ulex. Aunque se considera una planta melífera, la aulaga no proporciona néctar, solo polen. De ahí que no sea preferida de las abejas. Por su parte, baeticus significa andaluz.

Aunque hayamos hecho esta separación entre dos especies de aulaga, U. parviflorus es una especie polimorfa, que comprende gran diversidad de formas y de hecho, algunos autores consideran a U. baeticus como subespecie. En fin quizá sea querer rizar el rizo. Para nosotros, aulaga.

¿Qué indica la presencia de Aulaga en un suelo?

Flor de aulaga.
Flor de aulaga.

La fitosociología, una disciplina botánica, estudia las asociaciones que se dan en el mundo vegetal. Es decir, las plantas, al igual que la mayoría de los seres vivos, se necesitan unas a otras y, según las condiciones de suelo, del clima, de la presencia de factores agresivos… las plantas se asocian. Así, gracias a este modo de entender, podemos argumentar que la Aulaga pertenece a etapas regresivas del encinar. Por tanto, su presencia en un bosque bien constituido debería ser testimonial. Cuando este bosque recibe lo que podríamos generalizar como agresiones, el equilibrio se rompe y comienza el declive, que suele ser largo en el tiempo, a excepción de catástrofes como un incendio o la construcción de un campo del golf, que rompen ese equilibrio en un santiamén. Pues bien, la Aulaga es una especie indicadora de ese declive. Su presencia, junto con la de otros indicadores (matagallo, romero,…) nos advierten del estado en que se encuentra ese ecosistema. Ahora bien, este papel de indicador regresivo no desmerece en nada su presencia. Todo lo contrario. La Aulaga es una especie que nos alerta. Es una especie que se sitúa en el punto de inflexión entre la desaparición y la recuperación de un ecosistema y por ello, el encontrarnos Aulagas es aún motivo de esperanza para aquellos que creemos que lo natural merece el mayor de los respetos. Si los factores que ocasionaron la perturbación desaparecen, el sistema puede recuperarse. Si somos nosotros los humanos los principales responsables de la perturbación, que bueno sería que fuésemos nosotros también los que contribuyésemos a su recuperación. Esta es precisamente una de las razones de ser de nuestra Asociación.

Finalmente quisiera relatar una… ¿casualidad? No, más bien causalidad. La reflexión anterior es producto de los leído y lo observado. La esperanza de recuperación que nos muestra la Aulaga. Pues bien, la flor de esta planta (bueno, concretamente de U. europaeus) se emplea como remedio floral del Dr. Edward Bach (conocida como Gorse). La persona que responde a este perfil es una persona que abandona, que pierde la esperanza, incluso cuando delante de sí tiene oportunidades evidentes. La flor Gorse se describe como “El sol en una botella” en referencia no solo a su color amarillo radiante sino también como reflejo de sus efectos positivos. En este remedio, la Aulaga devuelve el brillo a la vida, de modo que la triste desesperación se sustituye con luz y vida, y una nueva visión para entrar en acción y mejorar la situación.

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